
Son músicos, talentosos, hermanos, italianos, jóvenes, pero por sobre todas las cosas: bonitos.
¿Qué más se puede pedir?
Se llaman Luca y Diego Fainello, tienen 27 y 22 años, respectivamente, y formaron Sonohra: un grupo que con sus canciones bien pop traspasó las fronteras europeas para desembarcar en las radios latinoamericanas.
Su relación con la música empezó hace casi una década: siendo estudiantes de la Academia de Artes de Verona - ciudad donde nacieron - recorrieron todos los clubes nocturnos que encontraron, armados con sus instrumentos y sus voces para demostrar lo que sabían hacer: cantar.
"No estábamos acostumbrados a tanta presión, ni tampoco a tener que lidiar con los medios; todo fue una gran sorpresa por lo que al comienzo nos costó acostumbrarnos", confiesa el mayor de los Fainello.
Se tuvieron que enfrentar a las cámaras, los micrófonos y los gritos femeninos.
Su gira inaugural por Italia significó la explosión de su popularidad, ni mas, ni menos.

